No Prevenimos Fallas.
Preservamos Funciones.
El RCM es la metodología de referencia mundial para el desarrollo de estrategias de mantenimiento. Su principio es revolucionario: el objetivo del mantenimiento no es evitar que los equipos fallen, sino preservar las funciones que el activo debe cumplir en su contexto operativo.
El Rigor Analítico
Las Siete Preguntas del RCM
Toda implementación de RCM bajo el estándar de AURIGAE responde sistemáticamente a estas siete interrogantes para cada activo.
¿Cuáles son las funciones del activo en su contexto operativo actual?
¿De qué formas puede el activo dejar de cumplir sus funciones — cuáles son sus fallas funcionales?
¿Qué causa cada falla funcional — cuáles son los modos de falla?
¿Qué ocurre cuando cada modo de falla se produce — cuáles son sus efectos?
¿De qué manera importa cada falla — cuáles son sus consecuencias?
¿Qué puede hacerse para predecir o prevenir cada falla — qué tareas de mantenimiento son técnicamente aplicables y efectivas?
¿Qué debe hacerse si no se puede encontrar una tarea preventiva adecuada?
Metodología de Campo
Ciclo de Implementación RCM
Identificación de Activos y Alcance
Seleccionamos los activos objeto del análisis en función de su criticidad para la operación, concentrando el esfuerzo donde el potencial de mejora es mayor.
Análisis Funcional
Definimos las funciones de cada activo en su contexto real, incluyendo estándares de desempeño primarios y secundarios.
Análisis de Modos de Falla (FMEA)
Identificamos las fallas funcionales y los modos de falla que las generan, evaluando sus efectos sobre la seguridad, producción y costo.
Selección de Estrategias
Aplicamos el árbol de decisión RCM para seleccionar la tarea óptima: predictiva, preventiva cíclica, búsqueda de fallos o correctivo aceptado.
Optimización de Frecuencias
Ajustamos las frecuencias de intervención basándonos en tasas de falla reales y el balance costo-beneficio de la prevención.
Impacto que el RCM Genera
El RCM genera estrategias que aumentan la disponibilidad reduciendo paros no planificados por modos de falla identificados. Simultáneamente, elimina el mantenimiento preventivo innecesario —tareas que se ejecutan sin evidencia técnica de efectividad— reduciendo el costo total y liberando tiempo para actividades de mayor valor.
¿Las estrategias de sus activos críticos se basan en
manuales genéricos o en sus modos de falla reales?
Inicie el camino hacia la rentabilidad técnica. Permita que nuestros ingenieros optimicen sus planes de mantenimiento bajo el estándar mundial del RCM.